viernes, 2 de febrero de 2018

Mi primer año de mamá.

            Mañana cumple mi niña 14 meses… y es ahora cuando parece que yo vuelvo a ser yo…
            Me explico:
            #Celia vino de repente, después de un embarazo “particular”, por decirlo de algún modo (ya os contaré en otro momento todo esto…) y 17 horas de parto inducido… Como todos los papás primerizos, el papi y yo nos enfrentamos a miles de situaciones nuevas, desde cambiar 7 pañales en las primeras 2 horas al llegar a casa, hasta llegar a acostumbrarla a dormir en la silla de paseo cuando tenía 8 meses y que se nos hicieran las noches eternas…
            Los primeros meses son duros, muy duros. Tengo una amiga que, cuando alguien está a punto de parir y pregunta por el parto y demás, ella dice: “el parto no es nada con lo que viene después”… Y razón no le falta… Será cosa de las hormonas, de la inexperiencia o yo qué sé, pero la verdad es que es todo muy difícil al principio… Y aquí he de aclarar que #Celia fue una bendita… se enganchó desde el primer momento al pecho, a los 2 meses y medio nos dio el “susto” de dormir de 11 de la noche a 6 de la mañana del tirón, a los 4 meses el destete fue muy fácil y nada traumático (para ella, para mí sí fue un poco peor, ya os contaré…), etc. No obstante, yo me sentí bastante rara al principio (son tantas cosas para contar…).
            Por eso digo que es ahora cuando empiezo a ser yo misma… Más cansada, eso sí, y yendo deprisa a todas partes… pero yo, al fin y al cabo. He tenido que cambiar mis prioridades y aprender a compaginar trabajo con niña... A estar deseando llegar a casa y que llegue el fin de semana, las vacaciones... para simplemente estar en casa... Pero creo que es algo que entra dentro del papel de "madre trabajadora", ¿no?



            Y ¿vosotros? ¿Os pasó algo parecido? Contadme!!!

            Un abrazo y muchos besos.

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