Mañana
cumple mi niña 14 meses… y es ahora cuando parece que yo vuelvo a ser yo…
Me explico:
#Celia vino
de repente, después de un embarazo “particular”, por decirlo de algún modo (ya
os contaré en otro momento todo esto…) y 17 horas de parto inducido… Como todos
los papás primerizos, el papi y yo nos enfrentamos a miles de situaciones
nuevas, desde cambiar 7 pañales en las primeras 2 horas al llegar a casa, hasta
llegar a acostumbrarla a dormir en la silla de paseo cuando tenía 8 meses y que
se nos hicieran las noches eternas…
Los primeros
meses son duros, muy duros. Tengo una amiga que, cuando alguien está a punto de
parir y pregunta por el parto y demás, ella dice: “el parto no es nada con lo
que viene después”… Y razón no le falta… Será cosa de las hormonas, de la
inexperiencia o yo qué sé, pero la verdad es que es todo muy difícil al
principio… Y aquí he de aclarar que #Celia fue una bendita… se enganchó desde
el primer momento al pecho, a los 2 meses y medio nos dio el “susto” de dormir
de 11 de la noche a 6 de la mañana del tirón, a los 4 meses el destete fue muy
fácil y nada traumático (para ella, para mí sí fue un poco peor, ya os
contaré…), etc. No obstante, yo me sentí bastante rara al principio (son tantas
cosas para contar…).
Por eso digo
que es ahora cuando empiezo a ser yo misma… Más cansada, eso sí, y yendo
deprisa a todas partes… pero yo, al fin y al cabo. He tenido que cambiar mis prioridades y aprender a compaginar trabajo con niña... A estar deseando llegar a casa y que llegue el fin de semana, las vacaciones... para simplemente estar en casa... Pero creo que es algo que entra dentro del papel de "madre trabajadora", ¿no?
Y ¿vosotros?
¿Os pasó algo parecido? Contadme!!!
Un abrazo y
muchos besos.

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