Por fin voy a acabar de contaros cómo fue mi parto... Nos habíamos quedado en que me dijeron que intentara dormir, que me quedaba más de un dedo de cuello de útero por borrar...
Pues bien, ahí serían aproximadamente las 11 y algo de la noche... Cuando se fue la matrona, al intentar ponerme de pie, empezó a escurrir algo por mis piernas... El papá llamó a la enfermera y, ésta, cuando llegó, de muy malas maneras me dijo: "eso no es romper aguas... romper aguas es a chorro...". Yo insistía en que podía ser una fisura de la bolsa pero ella decía que no, que vaya primeriza más lista... con toda su amabilidad, sí...
En la siguiente media hora, estando yo sentada en el sillón sin poder moverme, el papá de la criatura me cambió 15 compresas... venía, me ponía una nueva y cuando iba a tirar la que me quitaba, estaba ya para cambiarla... Nosotros no entendíamos nada, yo pensaba que no era normal que, de repente, empezara a echar coágulos y cosas pero, claro... la enfermera lo había dicho bien clarito: "no me tengáis toda la noche p'arriba y p'abajo porque no pienso venir.", así que... ¿qué podíamos hacer?
Se avecinaba una noche muy larga... tanto, que mi marido fue a tomarse dos cafés, así, uno detrás de otro... yo no quería ni que me hablase, ni que le llamase nadie para preguntar qué tal... sólo quería poder encontrar una postura en la que poder aguantar más de dos minutos...
Cuando volvió a la habitación, yo notaba cosas muy raras... como movimientos en la tripa que me dolían mucho mucho... y sólo decía: "por favor, llama a la enfermera que esto no es normal, llámala...". El papá no quería llamarla, decía que si volvía a contestar mal al final discutiría con ella... Pero, después de mucho insistir, acabó llamándola... y, tras 10 minutos muy largos, apareció por allí diciendo: "no me des la noche te he dicho, voy a llamar a la matrona pero ni una vez más".
A los pocos minutos, volvió y me dijo que la matrona quería que me bajaran a monitores, a ver si así me tranquilizaba... Cuando llegaron las celadoras, me ayudaron a levantarme y... ¡¡¡PLOF!!!, un montón de agua... Yo, miré a la enfermera como diciendo "ahora sí" y ella me contestó: "ya te measte de los nervios".
Bajé a monitores a la 1 menos 10 o así, mi marido se quedó fuera, las celadoras me ayudaron a echarme en la camilla y, mientras una enfermera me ponía las correas, la matrona me abrió las piernas y me dijo: "¿Pero tú no quieres empujar?" a lo que yo contesté: "no sé, a mí me pasa una cosa muy rara, se me mueve como la tripa o yo que sé...". Respuesta de la matrona: "una cosa rara no, estás pariendo... llamad al padre que se lo pierde".
Ahí me empecé a poner muy nerviosa, pedía la epidural y la matrona me decía que ya nada... yo aseguraba que no iba a tener fuerzas y ella me tranquilizaba... todo muy deprisa... Entró el papá, le pusieron la bata y le dijeron: "esa es la cabeza de tu hija". Todo fue muy deprisa, tanto que no daba tiempo a llegar a paritorio, que estaba a unos 4 metros de la sala en la que estábamos...
Pero sí, llegamos a paritorio, bajó el ginecólogo pensando que yo era una chica que habría ingresado y, cuando preguntó por la de la dilatación y le dijeron que era yo, no lo podía creer...
A los dos empujones, me hicieron parar... Celia venía con tres vueltas de cordón, pero afortunadamente, estaban muy flojas y no hubo mayor inconveniente... Como ya he dicho, había bajado a la 1 menos 10 aproximadamente... Pues bien, fijaos si fue rápido que, a la 1:17, me estaban cosiendo...
A mi niña se la llevaron a neonatos, ya que yo había tenido diabetes gestacional y la tenían que controlar el azúcar... Y a mí, al rato, me subieron a la habitación, en la que la enfermera, ese ser tan maravilloso que me había tratado tan bien, me recibió con malas caras... Por supuesto, tuvo su queja correspondiente, pues ante un paciente qué mínimo que tratarlo con respeto, si ya no con delicadeza...
Al día siguiente, vino la ginecóloga que estaba cuando ingresé a darme la enhorabuena... tanto las enfermeras de planta que habían estado el día antes como ella pensaban que el domingo acabarían haciéndome la cesárea y, por lo visto, lo que pasó fue un caso "raro"... dilaté antes de borrar el cuello del útero y, por eso, una vez que se borró, me puse de parto...

Espero que os haya gustado y no haberos aburrido mucho... Y que el final no haya defraudado, después de tanta espera...
Un abrazo y muchos besos!!!
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