Creo que uno de los momentos en los que te das cuenta de que ya no tienes bebé y que tu hij@ está creciendo a pasos agigantados es cuando deja de usar el chupete.
Esta foto será de hace 1 año más o menos... Yo todavía tenía bebé...
Celia lo ha dejado hace unos 10 días aproximadamente y claro, esto sumado a que en 6 días cumple 2 añitos... pues oye, la veo mayor, mayor...
En el caso del chupete, yo tenía claro que al cumplir los 2 años iba a retirárselo. Sé que cada niño es un mundo, y cada padres actúan como creen, pero en este caso esa era nuestra decisión. Y como Celia dormía con 3 ó 4 chupes, decidí primero ir quitándoselos poco a poco...
Un chupe en la boca, otro en la mano...
Pero ¿cómo? ¿cuándo se los quito?
Lo primero que hicimos fue restringir los chupes a la hora de dormir (ya fuera siesta o por la noche) y, como mucho, en alguna ocasión que llorase sin consuelo, ya que realmente la calmaba el chupete. Así, cuando se despertaba ella solita se quitaba el chupe y lo dejaba en la cuna o en la cama y no había problema. Eso sí, lo primero que hacía al acostarla era ponerse uno corriendo.
Y ¿cómo quitárselos de uno en uno?
Esta pregunta nos coincidió con un "cumple-mes" de Celia, por lo que dije: "vale, pues cada mes le quito uno hasta el día del cumple, que será la última noche con él, ya veremos como...". Y así lo hicimos. Cada mes le íbamos quitando un chupe hasta que ya sólo le quedaba uno.
Se acercaba el día de su cumple y no tenía mucha idea de cómo íbamos a desprendernos del chupete y, de repente, llegó la Bexsero.
Ese día, Celia no fue a la guarde, se quedó en casa de la abuela mientras yo me fui a trabajar, y allí jugando con los muñecos, les ponía el chupete, los dormía, etc.
Así que la bombilla se le iluminó a la abuela y cortó la tetina de uno. Probó a ver qué hacía y ni siquiera tuvo intención de metérselo en la boca. Sólo decía "chupe al bebé" y se los ponía a los muñecos.
Ahí veis al muñeco con su chupe puesto.
Se echó la siesta sin él y, cuando me lo contó, decidimos que era el momento, así, en frío, sin tiempo de pensarlo.
Esa noche, al acostarla, yo le puse el chupe en la cama, como siempre, pero con la tetina cortada. Ella lo miraba extrañada, y decía: "está roto". La noche fue bien, le costó dormirse un poquito más y se despertó lo justo. Eso sí, se notaba que echaba de menos el chupe.
Al día siguiente, hicimos igual. Y al otro, también. Le dábamos el chupe al ir a acostarla y ella lo miraba rara pero no intentaba metérselo en la boca.
El cuarto día, ya no se lo di. Lo dejé en la mesita y al llevarla a la cama ella lo vio y lo pidió. Pero cuando se dio cuenta de que estaba la tetina rota, dijo: "no, no, no". Y se acostó sin él.
Así que el quinto día directamente le tiré. Ya la acosté y no le mencioné el chupete ni nada. No obstante, en casa de la abuela sigue jugando con los chupes rotos poniéndoselos a los muñecos, pero ella no los pide ni nada por el estilo.
Los muñecos con los chupes. Ella con las galletas...
Como veis, al final resultó ser de la forma más tonta, que no digo yo que siempre tenga que salir así de bien... Pero lo que sí está claro es que una vez que se toma la decisión, hay que ser firme en ella, además de que la retirada progresiva, poco a poco, sin forzar, también ayuda.
Estos días que ha estado malita, sé que con el chupe habría estado un poquito más tranquila... Pero no podía ceder y ni lo mencionaba, para que no la entraran ganas...
No sé si os servirá de algo o no. Si os sirve, encantada de haberos ayudado. Si no os ha servido esto, y os ayudó cualquier otro método, encantada de leeros. Contadme.
Un abrazo y muchos besos.











