El título del post es un poco triste, pero es real. Es así como me siento desde hace unos días, una sensación rarísima.
Hace tiempo leí una entrevista a Laura, de @malasmadres, en la que contaba la sensación que tenía cuando estaba trabajando y tenía a su #Buenahija en la guardería durante tantas horas, pensando en las cosas que se estaba perdiendo de ella y en si realmente la compensaba...
Esa entrevista, la verdad, me marcó bastante. Y esta semana he podido experimentar lo mismo...
Gracias a Dios, tengo un buen trabajo, en mi mismo pueblo, bien pagado, etc., pero con un horario no tan bueno. Es cierto que no doy muchas horas, pero casi todas son de tarde...
Esta semana, en concreto, ha habido un día en el que Celia se quedó en la guarde desde las 9:30 y, aunque la abuelita la recogió a las 12:30, yo no volví a casa hasta casi las 20:00... claro, muchas horas sin vernos... Teniendo en cuenta que, como muy tarde, se acuesta a las 22:00 (aunque quiera aguantarla más, no puede, se cae de sueño) pues la sensación es terrible... Y más aún cuando la llevas a dormir y se queda llorando llamándote...
A los dos minutos estaba dormida, pero claro, el sofocón a mí no me lo quitaba nadie... y es que qué pena sentía de no poder pasar más tiempo con ella... de que me estoy perdiendo mucho... y de qué pasará el día que vaya al cole, y ahí la vea menos aún...
Y es entonces cuando te planteas todo... que sí, que trabajas por y para ella, para poder darle un futuro, para que no la falte de nada... además de porque me gusta mi trabajo, eso también... pero más me gusta mi niña, y no sabéis cómo la echo de menos...
En fin, que no os meto más rollo... al menos me ha servido de desahogo y para darme cuenta de que hay que aprovechar más aún los ratitos que tenemos juntas!!!
Y vosotros? Os sentís como yo?
P.D.: Hoy es el día mundial del beso... Os dejo con esta foto, de los besos que más me gustan en el mundo.
Un abrazo y, hoy más que nunca, muchos muchos besos!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario